lunes, 8 de agosto de 2016

La Quinoa y sus beneficios


La quinoa o quinua es un superalimento que no puede faltar en tu lista de la compra, no solo por su delicioso sabor sino por sus múltiples beneficios para la salud. Esta semilla proviene de los Andes y es rica en vitaminas y minerales. Si quieres conocer todos los beneficios que la quinoa puede aportar a tu cuerpo.

La quinoa tiene la característica especial de que puede consumirse como un cereal, por ello, también es denominada pseudocereal. Este es el motivo por el que encontremos la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos de carbono complejos. Además contiene cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y grasas insaturadas. Por su composición rica en nutrientes la quinoa es, sin duda alguna, uno de los alimentos más sanos que existen. En 1996 fue catalogada por la FAO (Organización de Las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) como uno de los cultivos con gran futuro para la humanidad, debido a sus beneficios, diversos usos y, sobre todo, por considerarse una gran fuente para paliar los problemas de desnutrición.  

Propiedades de la quinoa

  • Posee un alto nivel de proteínas, puede contener hasta un 23%.
  • Está compuesta por: minerales (calcio, hierro, magnesio), vitaminas (C, E, B1, B2 y niacina) y fósforo.
  • Es rica en aminoácidos, que influyen en el desarrollo cerebral.
  • ​Su contenido en grasa es rico en Omega 6.
  • Es una importante fuente de fibra soluble e insoluble.
  • Tiene un índice glucémico muy bajo.

Beneficios de la mermelada orgánica para el organismo


Los alimentos orgánicos  proveen de muchos beneficios para nuestro organismo, por sobre los artificiales o los alimentos que contienen bastantes químicos que terminan despotenciando los nutrientes o simplemente, eliminarlos por completo. Por lo mismo es que existen una gran variedad de alimentos orgánicos, como las mermeladas, que son un verdadero aporte para nuestra nutrición. Entre estas propiedades, se pueden encontrar las siguientes:

Beneficios del Jabón Orgánico


Al usar jabón orgánico, potencialmente evitará, o al menos reducirá, muchos problemas comunes de la piel. El jabón orgánico contiene ingredientes que han sido producidos sin herbicidas, fertilizantes químicos o pesticidas.
Los jabones comerciales son duros para la piel y más si es sensible. Los químicos utilizados para hacer y mejorar el producto pueden dañar la piel. Los jabones regulares remueven la glicerina natural e introducen sustancias pesadas como tintes, fragancias sintéticas y preservativos. ¿Entiende por qué algunas personas médicamente tienen que usar jabones naturales? Algunas de los posibles problemas de la piel que pueden hacer que usted elija jabones naturales son la piel crónicamente seca, reacciones alérgicas después de un baño o una comezón que no desaparece.

Los Beneficios de Usar Productos de Jabón Orgánico

  • El jabón orgánico no suele ser probado en animal. Las sustancias naturales y orgánicas del jabón son suaves para la piel sensible y pueden aliviar las reacciones.
  • El jabón orgánico y natural no causa resequedad como el jabón comercial, no orgánico.
  • Los productos orgánicos de jabón están hechos con sustancias naturales y orgánicas que no apoyan las empresas químicas ni los productores de alimentos genéticamente modificados. Invertir en productos de jabón orgánico es evitar toxinas que son nocivas para su piel y para el ambiente.
  • Los productos de jabón orgánico dejan su piel limpia e hidratada, y lo tranquilizan a sabiendas de que son buenos para usted y para su familia.
  • Reducir toxinas en una zona apoya todo su entorno en el que vive.

domingo, 7 de agosto de 2016

BENEFICIOS DE LA CHIA ORGÁNICA

¿Cuales son los beneficios de consumir Chia Orgánica?
Por Qué consumir productos orgánicos:
  • Trazabilidad total, pureza garantizada superior a 99,9%.
  • Ayudamos al cuidado de los recursos naturales, ya que son productos más amigables con el medio ambiente.
  • Nos permite avanzar en la equidad social y la vialidad económica de las familias de pequeños productores orgánicos.
  • Podemos alimentarnos con productos sanos y de alta calidad.
  • Se protege la salud de los trabajadores agrícolas y se aseguran condiciones de vida más sustentables para el sector rural.
  • En el proceso de producción, existe una preocupación especial por el bienestar animal, brindando las condiciones apropiadas al comportamiento natural de los animales.
La Chía (Salvia hispánica L.) es una planta de la familia de las labiatae (Lamiaceae). Es una herbácea anual, que puede alcanzar hasta dos metros de altura. Las hojas miden de 4 a 8 cm. de largo y de 3 a 5 cm. de ancho. Las flores son hermafroditas, de color violeta. Florece entre julio y agosto y se cultiva, sobre todo, en México, Guatemala y Bolivia. La planta de Chía requiere un clima tropical o sub-tropical. Al cabo del verano, las flores dan lugar a un fruto en forma de “aqueno indehiscente”. En la época precolombina, la Chía era uno de los cuatro alimentos básicos de las civilizaciones de América Central (Aztecas y Mayas), junto con el maíz, el amaranto y los porotos. Sus semillas se utilizaron para elaborar medicinas y eran la base de su alimentación y también de la de sus animales. Los Mayas hacían ofrendas de estas semillas a los dioses, en agradecimiento por las cosechas. El uso y el cultivo de la Chía en el valle de Méjico, se remonta a unos 3.500 años a.C. En dialecto “nahuatl”, la palabra “chiactic” significa aceitoso o grasoso y el nombre Chiapas, actual estado al sur de Méjico, significa “agua de Chía”. Los Aztecas usaban la Chía en distintos preparados nutricionales y medicinales, así como también en la elaboración de ungüentos cosméticos. Era fuente de energía para travesías prolongadas y alimento para los guerreros, por eso es conocida como el alimento de las caminatas. Una comida típica “tzoalli” la preparaban con semillas de amaranto y Chía tostadas, miel de maguey y harina de maíz.
La harina de Chía tostada se utilizaba en la preparación de una popular bebida refrescante y nutritiva, costumbre que, con variantes, persiste hoy en Centroamérica y se denomina “Agua Fresca de Chía”. Su composición es agua, limón, azúcar y Chía.
Los ceramistas y pintores utilizaban el aceite de Chía para la preparación de barnices y pinturas, que se destacaban por su brillo y resistencia al envejecimiento. La harina de Chía podía ser almacenada mucho tiempo debido a los antioxidantes que posee, podía transportarse fácilmente en viajes largos y se utilizaba como moneda de pago para tributos y transacciones. La conquista reprimió a los nativos, eliminó sus tradiciones y destruyó la mayoría de la producción agrícola intensiva, así como el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición importante en las dietas de la América precolombina fueron eliminados por su estrecha asociación con la religión y tal vez por su incapacidad de adaptarse a las condiciones climáticas europeas, siendo reemplazados por otras especies foráneas de gran demanda. La ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las que actualmente se consumen en la misma región, y la Chía, que sobrevivió sólo en pequeñas parcelas en áreas montañosas escarpadas del sur de México, Guatemala y Nicaragua, vuelve, quinientos años más tarde, a recobrar su papel protagonista en la nutrición humana.

Ventajas de las Semillas de Chía
• La Chía es la mayor fuente vegetal de ácidos grasos Omega-3.
• Contienen antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra.
• Aportan proteínas muy importantes para personas vegetarianas.
• La semilla de Chía no contiene gluten.
• Se pueden consumir solas o incorporadas a otros alimentos.
• Es un producto de origen vegetal.
• No tienen sabor ni olor.
• Aporta energía a quien las consume.
• Ayudan a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial.
• Facilitan la digestión, mejoran el transito intestinal y tienen efecto saciante.
• Ayudan a controlar el apetito.
• Colaboran en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular.
• Ayudan a mejorar la salud del sistema nervioso e inmunológico.
• Favorecen el desarrollo muscular y la regeneración de tejidos.
• Mejoran la actividad cerebral y ayudan en problemas emocionales.
• Ayudan a controlar los niveles de azúcar. Aporta beneficios para diabéticos.
• Tienen un bajo contenido en sodio.
• Pueden consumirlas personas de todas las edades.
Para consumir las semillas de Chía, se colocan entre dos y cuatro cucharadas de semillas en un vaso con agua, zumo u otra bebida. Se remueven con una cucharilla para que entren en contacto con el líquido y se dejan entre 15 y 30 minutos. Debido a la fibra soluble que contiene la semilla y debido también a su capacidad de absorción de líquido, se formará un gel que se tomará junto con las semillas transcurrido el tiempo de espera. Al mezclarlas con agua, y dejarlas entre 15 o 30 minutos, el vaso parecerá que no contiene semillas con agua, sino una gelatina casi sólida. Esta reacción que genera el gel se debe a la fibra soluble presente en la Chía.
La semilla de Chía también se puede consumir con leche, leches vegetales, yogurt, ensaladas, frutas, salsas, sopas, cremas, verduras, etc. También se puede incorporar, tanto entera como molida, a panes, galletas, barritas energéticas o repostería. No tienen sabor ni olor. Para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirla molida. Se puede tomar a cualquier hora del día, mejor antes de las comidas. Se recomienda un consumo entre 10 y 25 gramos de semillas de Chía al día.
En 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO en inglés) conlcuyó que la fibra dietaria es el único componente que demuestra “evidencia convincente” para ayudar a perder peso y luchar contra la obesidad. Aunque el funcionamiento de esto aún está en etapa de investigación y estudios, se piensa que el hecho más importante es sensación de saciedad que esta causa. También se ha comprobado que la fibra dietaria tiene efecto sobre la secresión de hormonas digestivas (Slavin, 2005).

sábado, 6 de agosto de 2016

México certifica más de 300 productos orgánicos


A la fecha se han certificado 84 mil 278 hectáreas de cultivos orgánicos pertenecientes a 13 mil 255 productores de 21 estados de la República.
TF/Redacción
México, D.F., enero 02 de 2016.- Durante la sexta sesión del Consejo Nacional de Producción Orgánica (CNPO), se dio a conocer que ya se cuenta con 95 grupos de cultivo y más de 300 alimentos que ostentan el Distintivo Nacional de los Productos Orgánicos que otorga la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).
De igual manera, se informó que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) aprobó a nueve organismos de certificación de este tipo de alimentos, con lo cual se cubren las necesidades de certificación de todo el país.
El subsecretario de Alimentación y Competitividad de la SAGARPA, Ricardo Aguilar Castillo, reconoció la labor que han realizado los integrantes del Consejo, pues se ha logrado avanzar de manera rápida en la certificación de la producción orgánica del país.
Resaltó la relevancia de la producción orgánica que ha crecido exponencialmente y que beneficia principalmente a los pequeños productores que cuentan con predios de 3.2 hectáreas, en promedio.
Cabe recordar que durante la cuarta sesión del CNPO, celebrada en junio de 2014, se entregó el reconocimiento a las tres primeras empresas de certificación aprobadas por el SENASICA y a los primeros siete productos orgánicos, portadores del Distintivo Nacional, bajo los «Lineamientos para la Producción Orgánica de las Actividades Agropecuarias».
Por su parte, el director en jefe del SENASICA, Enrique Sánchez Cruz, consideró que México se está consolidando como abastecedor de productos orgánicos al mundo y varios países, entre ellos China, han mostrado interés en los productos orgánicos de origen mexicano, refirió.
Al respecto, el director general de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera del SENASICA, Hugo Fragoso Sánchez, informó que hasta el momento se han certificado, de acuerdo con la regulación nacional, 84 mil 278 hectáreas de cultivos orgánicos pertenecientes a 13 mil 255 productores de 21 estados de la república.
Dijo que actualmente se trabaja en la capacitación del personal del SENASICA, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) en materia de inspección de productos orgánicos, a efecto de sumar esfuerzos para vigilar que los cultivos cumplan con la regulación.
Señaló que el grupo de regulación del Consejo ha tenido siete sesiones de trabajo, a través de las cuales se actualizaron los lineamientos para la producción de orgánicos y se calcula que a principios de 2016 pudieran publicarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF), luego de la revisión de las áreas jurídicas del SENASICA y de la SAGARPA.
Con estos nuevos lineamientos, puntualizó, se fortalece la cadena de producción-consumo de productos orgánicos y se cuenta con un sistema de producción orgánica más organizado, más controlado y más moderno, que permite ofrecer mayores garantías a los consumidores.
A su vez, el director en jefe de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (ASERCA), Alejandro Vázquez Salido, señaló que el consumo de productos orgánicos se ha incrementado considerablemente, debido a que comprar alimentos con visión orientada a la salud es una tendencia mundial, por lo cual 86 por ciento de la producción orgánica nacional se va al mercado de exportación.

México es uno de los 20 productores principales de alimentos orgánicos en el mundo con 520 mil hectáreas de terreno dedicadas a este tipo de agricultura. De hecho, es la primera potencia productora y exportadora de café orgánico y la tercera productora de miel orgánica. Otros cultivos orgánicos producidos en México son maíz, cacao, aguacates, semillas de sésamo o ajonjolí, nopal verdura, granos de vainilla, leche y productos lácteos.
Durante los últimos años se ha registrado un incremento en la demanda de productos orgánicos, sobre todo en los países desarrollados. Esto se debe a la preocupación de la población en la ingesta de productos alimenticios inocuos y sanos, de los cuales se conozca su origen y trayectoria real, brindando la confianza de que han sido certificados para ser denominados y comercializados como “orgánicos” en su etiquetado.
Los alimentos orgánicos son obtenidos de animales, vegetales, sus productos y subproductos, elaborados y procesados de manera amigable con el ambiente, de manera ecológica, cumpliendo con la regulación nacional, evitando el uso de productos sintéticos, como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales.
La producción orgánica es un sistema de producción que fomenta y realiza prácticas saludables y de menor impacto ambiental en los agroecosistemas, ya que utiliza insumos naturales y prácticas especiales, como la aplicación de compostas y abonos verdes; control biológico, asociación y rotación de cultivos, uso de repelentes y fungicidas a base de plantas y minerales entre otras. Está regida básicamente por 4 principios: salud, medio ambiente, justicia y precaución.
En México, la producción orgánica ha tenido un crecimiento significativo en los últimos diez años, esta tendencia va en aumento, pues la producción de alimentos orgánicos crece entre 20% y 30% al año. Actualmente los estados con más producción de orgánicos son; Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Baja California Sur, Guerrero, Yucatán, Chihuahua, Sinaloa, Colima y Veracruz.

viernes, 5 de agosto de 2016

¿Qué son los productos orgánicos?



Son todos aquellos productos que nos dan la certeza de ser limpios en su proceso de producción hasta llegar a nuestra mesa. No contienen hormonas, químicos, pesticidas o sustancias de origen sintético.
Los animales cuidados de forma orgánica, viven en libre pastoreo o no enjaulados y se alimentan con productos orgánicos. Algunos alimentos, como en el caso de mermeladas, pan, etc., se cuida el proceso para que mantengan sus cualidades naturales.
En Mercatlán, todos nuestros productos son orgánicos y naturales; incluso, contamos con líneas certificadas; es decir, aquellos productos que se producen, almacenan, elaboran, manipulan y comercializan de conformidad con especificaciones técnicas precisas y cuya certificación de productos "orgánicos" corre a cargo de organismos especializados.